Brindando en La Limo: Antimisa maricx

Interviniendo la última exposición de @la_limonera_estudio “Hay pocos lugares donde escapar de un 0risha” comisariada por Mike Batista y Shabely Estévez, La Raya aporta su granito de arena a la fagocitación y expiación de los sistemas de creencias que aún azotan nuestras sociedades, activando el techno del tecnopaganismo mediante cantidades ingentes de ácido anticlerical.

A través de nuestro último fanzine, JAMONJA, donde exploramos el arquetipo de la monja desde el enfoque de la nunsploitation frente al sistema ultrapatriarcal que representa la iglesia; presentamos esta actividad junto a La Limonera como un ejercicio de liberación previo a 2024 y una celebración conjunta de hermandad de cara a a reunir fuerzas para afrontar las fiestas navideñas.

Esta ANTIMISA MARICX de EXPIACIÓN NAVIDEÑA que se celebró el día 16/12 a las 20:00 en La Limonera constó de cuatro actos:

Antimisa – dirigida por Las Reptilianas de La Raya de San Cristóbal de La Laguna. Se guió a la congregación en la creación de su propia estampita de protección que les ayudará a des-santificar las fiestas. Un conjuro de protección contra posibles comportamientos ignorantes, y en caso de necesidad, reunir la fuerza necesaria para crear tus propias celebraciones. ¡Se acabó el esconder la pluma para contentar al familiar de turno! ¡Viva la familia elegida!

Brindis – se alimentó el alma y el cuerpo. Un momento para festejar pudiendo hacer uso de la instalación del autoconfesionario, un artefacto que creamos para este día tan especial. El autoconfesionario te permitirá librarte de toda la culpa para entrar en el 2024 con disposición para el disfrute, un acto revolucionario en una sociedad que aún arrastra raíces y redes tecnoreligiosas hasta las entrañas.

La pinchadita – de las manos de Komang se accedió mediante al baile a un paraíso infernal perfecto para espíritus que aman la divertindad.

La apostasía – la última liberación, la burocrática. Llévate nuestra guía para apostatar en 5 pasos. Vivimos en una s-o-c-i-e-d-a-d regida por el papeleo, así que golpea donde más duele: ¡en los números!